Chihuahua.- El consumo de sustancias legales entre niñas, niños y adolescentes en el estado de Chihuahua no es un fenómeno marginal ni reciente: es un proceso progresivo, normalizado socialmente y documentado con datos duros. Así lo expuso el coordinador de Acciones Comunitarias de la Comisión Estatal de Atención a las Adicciones (CEAA), Luis Carlos Contreras Ceniceros, al revelar que el inicio del consumo de alcohol y tabaco puede registrarse desde los 9 años de edad, con un pico crítico entre los 12 y 14 años.
La información proviene del Observatorio de Salud Mental y Consumo de Drogas, un sistema estatal que se alimenta de más de 100 centros de tratamiento residencial, los 10 Centros Comunitarios de Salud Mental y Adicciones (Cecosama) y las unidades de Centros de Integración Juvenil en Ciudad Juárez y Chihuahua capital. Los datos son validados a nivel federal y presentan un desfase aproximado de un año; los más recientes corresponden a 2024.
De acuerdo con el informe, durante ese año fueron atendidas 9 mil 93 personas en el estado, tanto en modalidad residencial como ambulatoria. En ese universo, el alcohol y el tabaco aparecen como las principales drogas de inicio, una condición que Contreras Ceniceros calificó como “históricamente normalizada” en Chihuahua.
“Dentro de la estadística podemos decir que desde los 9 años se empieza a manifestar el inicio del consumo, pero el 40 por ciento ocurre entre los 12 y 14 años”, explicó. Esta normalización, añadió, suele darse en contextos familiares y sociales: fiestas, bautizos, celebraciones decembrinas, donde el contacto temprano con estas sustancias se vuelve cotidiano y, por lo tanto, menos cuestionado.














